Existen muchos testimonios que dan fidelidad al tema Ovni, pero aquí resaltaremos tres de los que son los más nombrados, sin querer menospreciar las experiencias de otros integrantes de la industria espacial. Podemos asegurar con certeza que en cada semana,
cada día, se advierten extrañas presencias en el cielo que podrían probar la existencia de visitantes extraterrestres; no obstante, casi tantas personas son las que tratan de desmentir estas observaciones. En este sentido, Edwin Aldrin, integrante de la misión
Apolo 11 que llevó al humano por primera vez a la Luna, ha presentado su testimonio: “hubo algo allá afuera
lo suficientemente cerca como para ser observado y… ¿qué podría ser?”. Consultado acerca de por qué no reportaron dicha visión en el momento, Aldrin explicó que los tres integrantes de la misión prefirieron callarlo. Las posteriores afirmaciones de los astronautas reportaron en posteriores décadas después es que informaron en su tiempo al centro de control de la NASA en Houston, Estados Unidos, que una supuesta nave “semiesférica” los escoltaba al llegar a la Luna.
“Aquí estamos los tres… ellos están aquí, debajo de nuestra nave… hemos encontrado unos visitantes”, dijo Armstrong a Houston, recibiendo como respuesta el pedido de que sea más preciso, relató Aldrin.
Se produjo luego el siguiente diálogo, de acuerdo con el testimonio del astronauta:
Aldrin: “Te estoy diciendo que aquí afuera hay otra nave espacial. Ellos están al otro lado del cráter”.
Houston: “¿Ustedes han conseguido filmar?”
Aldrin: “Ningún filme por el momento, las cámaras están fotografiando otros objetivos. Ellos están ahí abajo, están acercándose a la Luna junto a nosotros, viéndonos”.
Houston: “¿Que los están viendo?”
Aldrin: “Sí, no estamos solos”.
Con la revelación de Aldrin, “el 20 de julio de 1969 tiene un significado más importante aún que el hecho de haber logrado que el hombre posase sus pies en la luna: ese día, a la hora del descenso, Armstrong, Aldrin y Collins constataron que los seres humanos coexistimos con otras criaturas en el Universo”, dijo Ascarrunz.
Otro astronauta que ha hecho afirmaciones similares son las que realizó Edgar Mitchell, que
participó de la misión Apolo 14, en 1971, y fue el sexto hombre en pisar la Luna, dijo que
luego de viajar en el espacio está “completamente seguro de que nos observan (…) No sé cuántos, dónde ni cómo lo hacen, pero nos observan; vemos estas naves a toda hora”. Entre los testimonios que confirmarían la existencia de vida extraterrestre se cuenta la trascripción de una conversación entre un investigador de la NASA y los astronautas después del aterrizaje del Apolo 11. Tiempo más tarde, el propio Amstrong declaró: “No puedo entrar en detalles, excepto para decir que sus naves eran muy superiores a las nuestras tanto en tamaño como en tecnología. Eran grandes… y amenazantes”. La posición oficial es la negación absoluta.
El astronauta Gordon Cooper también da de qué hablar, participó en los años 60 en el programa 'Gemini' de la NASA. En 1963 pilotó la misión Mercury Atlas 9. Durante esta misión, sentó un récord al pasar más tiempo en el espacio que la totalidad de horas registradas (34 horas) por los 5 astronautas anteriores de la misión Mercurio. También fue el primer astronauta americano que durmió en el espacio. Igualmente también era un firme creyente en los extraterrestres, y declaró haber tenido varios contactos con ellos.
Scott Carpenter participó en el programa Mercury y declaró: "En ningún momento, durante su estancia en el espacio, los astronautas se encontraban solos : estaban vigilados permanentemente por los OVNI."
Eugene Cernan, comandante de Apollo 17, que formó igualmente parte de la tripulación de Apollo 10, declaró en el "Los Angeles Times" de enero de 1973 : "Soy uno de los que nunca han visto un OVNI. Al ser interrogado he dicho públicamente que pensaba que venían de otro mundo, de otra civilización."
Evidentemente no podemos ya negar que la existencia de vida en otras regiones del universo sea una ficción que está siendo empalmada por la desinformación en la que estamos inmiscuidos.